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¿Cómo acceder a mis libros?

viernes, 26 de diciembre de 2014

Reseña... "La prisión de Black Rock (1)"



Un libro atrapante, sin duda es un material que debería ser llevado a la pantalla, bien podría ser una serie.
“La prisión de Black Rock” es un libro que te envuelve desde el primer momento. Lo malo es como el escritor ha dividido la trama en varios libros, cortándolo sin dejar por lo menos un tipo de final entendible.
El escritor más que desear entretener, sin duda desea atrapar al lector y hacerlo comprar los próximos cuatro libros. Al leer los comentarios que han dejado en Amazon, me encuentro con que han dicho exactamente lo mismo… que a pesar de ser atrapante, te deja en un final inconcluso, y por ende, solo te da a entender que el escritor simplemente desea el dinero que dichos libros le generan.
No es que eso sea malo, yo tampoco hago mis libros pensando en regalarlos, pero jamás dejaría al lector con un final que no me indique absolutamente nada, que no me diga en concreto que sucedió con equis o tal personaje… le entrego a mis lectores más de 600 páginas muy bien explicadas, y la verdad que los escritores Fernando Trujillo y Cesar García, lo único que al parecer pretendían era sacarle una buena pasta al lector y no sus halagos.
Es algo engorrosa de leer, aunque bastante entretenida, sin duda parece haber sido escrita para la televisión, y como bien lo explica uno de los escritores, eso pretendían, crear un guión para la televisión que nunca logró llegar a las manos correctas.
Cabe destacar que aunque Kevin parece ser el protagonista de la historia, a mi punto de vista es Randall quien lleva el papel estelar que desenmaraña toda esa intriga que se desenvuelve en la ciudad de Illinois, donde al parecer el peor castigo para cualquier reo es caer en la prisión de Black Rock, de la que nadie sabe absolutamente nada de dónde demonios queda.
Entran personajes extraños, ocultos y siniestros en el primer tomo, el cual es totalmente gratuito, donde no sabes  aún si son: demonios, vampiros o alguna otra especie del inframundo.
Los demás tomos tienen un valor de 0.99$, 1.99$ y 3.11$, lo que no me parece muy costoso, pero son cuatro libros, imaginando que con los demás solo pretenden recuperar lo que pierden en el tomo 1.
Sin duda un buen marketing, aunque no esté de acuerdo con la forma en que corta la trama en cada libro, pero bien vale la pena seguir leyendo si te gusta el género.
Espero pronto tener la reseña de “La biblia de los caídos”, del mismo escritor, la cual aún no he comenzado.

Nota: Creación de portada, excelente… buena imagen, transmite la angustia del prisionero. Título del libro y nombre de los autores, perfectamente enmarcados, tamaños y fuente las adecuadas y en perfecta posición un trabajo gráfico, pulcro.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Báculos (parte 2)

Báculos



Lyra Luz Townsend:
Fecha de nacimiento: 23 de mayo de 1999
Signo: Géminis
Piedra de nacimiento: Cuarzo citrino
Elemento que domina: Aire
Metal que domina: Mercurio
Báculo: Arete de cuarzo citrino con baño de mercurio. Al ser invocado es madera de ébano de 40 cm.


Rose Bradley:
Fecha de nacimiento: 15 de marzo de 1998
Signo: Piscis
Piedra de nacimiento: Amatista púrpura
Elemento que domina: Agua
Metal que domina: Platino
Báculo: Dije en platino que lleva en un collar mágico, el cual se arranca y se vuelve a restaurar. Al ser invocado es madera de abedul de 45 cm.


Terius Townsend:
Fecha de nacimiento: 10 de febrero de 1990
Signo: Acuario
Piedra de nacimiento: Cuarzo cristal
Elemento que domina: Aire
Metal que domina: Uranio
Báculo: Dije en forma de espada en cuarzo cristal con mango de uranio, el cual posee una pequeña esfera de turmalina, la piedra regente de su padre fallecido. Al ser invocado es madera caoba de 60 cm.



Jonás Townsend:
Fecha de nacimiento: 12 de enero de 1991
Signo: Capricornio
Piedra de nacimiento: Ónix negro
Elemento que domina: Tierra
Metal que domina: Plomo
Báculo: Anillo de plomo con piedra ónix negro con incrustación de diamante. Al ser invocado es madera de abedul de 58 cm.


Luz Loveless:
Fecha de nacimiento: 12 de diciembre de 1977
Signo: Sagitario
Piedra de nacimiento: Cuarzo azul
Elemento que domina: Fuego.
Metal que domina: Estaño
Báculo: Broche de vestir en forma de pez. Al ser invocado es madera de olmo de unos 55 cm

martes, 16 de diciembre de 2014

Calendarios 2015



El 2014 fue un año que trajo muchas alegrías y muchos sueños se cumplieron.
Gracias por haberme acompañado.
Quería obsequiarles estos calendarios 2015 en agradecimiento por tanto apoyo, y desearles un gran año donde se cumplan todas las metas que se propongan.


El reflejo púrpura


Chocolate


lunes, 8 de diciembre de 2014

Los báculos de los protagonistas





Báculos


Thomas Ibrahim Lestinger:
Fecha de nacimiento: 03 de agosto de 1997
Signo: Leo
Piedra de nacimiento: Ojo de tigre
Elemento que domina: Fuego
Metal que domina: Oro
Báculo: Anillo de oro y ojo de tigre. Al ser invocado es madera de sauco de unos 55 cm.


Albsev Frederick Townsend:
Fecha de nacimiento: 03 de agosto de 1997
Signo: Leo
Piedra de nacimiento: Ojo de tigre
Elemento que domina: Fuego
Metal que domina: Oro
Báculo: Brazalete de cuero que posee tres piedras de ojo de tigre con aplicaciones en oro. Al ser invocado es madera de sauco de unos 53 cm.



Astaroth Dorian Ghauth:
Fecha de nacimiento: 31 de agosto de 1997
Signo: Virgo
Piedra de nacimiento: Malaquita o cuarzo verde
Elemento que domina: Tierra
Metal que domina: Aluminio
Báculo: Un anillo fusionado en aluminio y hierro forjado. Al ser invocado es madera de sauce de 55 cm.



Orión Malswen:
Fecha de nacimiento: 01 de Noviembre de 1997
Signo: Escorpión
Piedra de nacimiento: Turmalina
Elemento que domina: Agua
Metal que domina: Imán
Báculo: Llavero de imán con turmalina pulida. Al ser invocado es madera de cedro de 50 cm.



Stephano Misaki:
Fecha de nacimiento: 04 de Octubre de 1997
Signo: Libra
Piedra de nacimiento: Cuarzo rosa
Elemento que domina: Aire
Metal que domina: Cobre
Fecha de nacimiento: 01 de Noviembre de 1997
Signo: Libra
Piedra de nacimiento: Cuarzo rosa
Elemento que domina: Aire
Metal que domina: Cobre
Báculo: Adorno para el celular en acero y cobre con cuarzo rosa en forma de manzana. Al ser invocado es madera de árbol de cerezo de 50 cm.


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lunes, 1 de diciembre de 2014

4to Capítulo de "El azul de la obsesión"




Capítulo 4
Una mañana acalorada y una tarde fría
Ante los ojos de Thomas
El correr del agua a causa del grifo abierto en el baño me hacía despertar, estirándome en la cama, sintiendo deseos de seguir durmiendo, pero la luz del sol se colaba por mi ventana, y entre los rugidos de Bell y el chillido del ave de Albsev, lograron espantarme lo que quedaba de aquella somnolencia, levantándome de la cama, encaminándome a la sala de baño completamente descalzo, donde Al se encontraba cepillándose los dientes.
Caminé hacia el lavabo posando mis manos en la pared que sostenía el espejo de enfrente, pegando mi pronunciado bulto contra el trasero de Albsev, haciendo que el chico se incorporara comenzando a toser, escupiendo el exceso de espuma que hacía la pasta dental al cepillarse.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Gretta



Ante los ojos de Thomas
Yo comenzaba a caminar mientras le hacía un ademán a Albsev para que nos siguiera sin dejar de encaminarnos hacia la salida, sintiendo como alguien posaba su mano sobre mi hombro izquierdo haciéndome voltear a ver de quien se trataba, encontrándome con el mismísimo gobernador a mi lado, el cual me soltaba con una amplia sonrisa.
—Sin duda un extraordinario abogado para la Heliea… un placer conocerte al fin, Ibrahim Lestinger.
Yo me detenía volteándome rápidamente mientras apretaba su mano con fuerza.
—El gusto es todo mío, señor. —Éste negaba con la cabeza mientras nos hacía caminar hacia la salida sintiendo el primer flash cerca de mi rostro, haciendo que mis pupilas se contrajeran de golpe cerrando los ojos a la vez que escuchaba la voz de la reportera soltarme, mientras me pegaba la grabadora cerca de la boca.
—Señor Lestinger… ¿puede decirme que se siente el haber ganado el juicio… nada más y nada menos que en contra del señor decano del colegio Baylor, Henrik Townsend?
El gobernador se apartaba de mí, y yo sintiendo deseos de mandarla a la mierda por haber interrumpido el momento que tanto había esperado, le espeté a la chica tratando de ser cortés.
—Me siento igual que cuando entré… el hombre que se vanagloria de la caída de otro es porque simplemente jamás se ha equivocado. —Al decir aquello Townsend pasaba justo por donde nos encontrábamos, observando como la mujer se le abalanzaba de golpe obstruyéndole el paso.
—Señor Townsend… díganos, ¿qué se siente el haber sido derrotado por un joven de tan solo diecisiete años?
Henrik suspiraba mirando de malas a la mujer, acercándome a ellos, siendo yo quien respondiera la pregunta de la atrevida rubia.
—El señor decano no perdió… simplemente creo que somos muy parecidos, ambos por demás tercos y perfeccionista en lo que nos compete…
Henrik volteaba a verme y yo le extendía la mano.
—Una tregua, señor Townsend… yo obtuve mi mascota y usted quinientos dólares que de seguro serán destinados para el colegio o la estación de policía… todos ganamos, ¿no le parece?
Él me miraba fijamente por unos segundos para luego estrechar mi mano escuchando el flash de la cámara de la periodista que se dispara dos veces en ángulos diferentes.
El hombre me soltaba la mano mientras alegaba.
—Espero que así sea, joven. Que tenga buen día.
El decano se retiraba mientras la rubia se enfocaba en mi pidiéndome una foto a solas cerca de la fachada de la entrada a los tribunales… yo me recostaba de la pared y ella lanzaba varios flashes para luego acercase a mí, mientras yo observaba como Drake, Orión y Albsev me esperaban conversando con el gobernador muy amenamente.
—Espero poder llegar a tener la exclusiva cuando un joven tan apuesto como tú logre la primera mención de abogado criminalista cuando cumplas tan solo veinte añitos… ya que con la inducción previa… esa astucia e inteligencia, de seguro en tres años logras tu mención… ¿No es así?
Yo sonreía mientras explicaba que debía retirarme y que ya lo pensaría si me iba por esa carrera o no, extendiéndole mi mano a la rubia la cual la tomaba con fuerzas acercándose a mí para darme un beso en la mejilla, a lo que yo le soltaba al oído.
—Cuando quieras la exclusividad de algo conmigo simplemente dime y con gusto te daré una noche enteramente exclusiva e inolvidable.
Yo me apartaba de ella, viendo su reacción, la cual me miraba fijamente para luego apretar sus labios tapándoselos disimuladamente con los dedos tratando de no quitarse el labial con la yema de estos, soltándome en un tono por demás divertido.
— ¡Caramba, caramba!... Miren al muchachito… sí que no se anda por las ramas.
Yo sonreía mientras ella proseguía.
—Puedo ser tu tía, niño. —A lo que yo le respondí pasándole por un costado posándome a sus espaldas soltándole en un tono seductor.
—Pero no lo eres, y yo tampoco soy un niño… puedo corroborarte eso cuando y donde lo desees hermosa… que tengas buen día.

Comencé a caminar sintiendo satisfacción ante lo que había hecho… de seguro la había descolocado y eso me encantaba… acariciaba mis labios de manera seductora hasta llegar donde Crow, tornando el rostro serio, observando que éste comenzaba a despedirse de Drake y los muchachos volteando a verme.


lunes, 17 de noviembre de 2014

3er Capítulo de "El azul de la obsesión"



Capítulo 3
Uno de mis días cotidianos
Ante los ojos de Thomas
Las navidades habían pasado y así mismo las vacaciones, daba gracias a Gea por ello, ya que odiaba estar sin hacer absolutamente nada en la casa, aunque por otro lado, el estar follando a diario con Albsev no era del todo malo.
Pero enero había comenzado con buen pie en los tribunales del Heliea y me habían llamado para un caso bastante complicado.
Bajé las escaleras de la gran casa en busca de Albsev, que al parecer se había levantado primero que yo.
—¿Y Albsev? —le preguntaba yo a Astaroth, el cual se encontraba desayunando en el comedor mientras leía el periódico.

lunes, 10 de noviembre de 2014

2do Capítulo de "El azul de la obsesión"



Capítulo 2
Antes de dormir
A ojos de Astaroth
Habíamos comido, bebido y disfrutado aquella fiesta de Navidad como nunca en los cinco años viviendo juntos… el juego de mesa terminó con Albsev tan ruborizado como yo cuando Stephano había hecho acto de presencia sin previo aviso, o peor aún, cuando describió con lujo de detalles la ropa interior femenina que traía.
Albsev había caído en una de las casillas de castigo teniendo que pagar la multa impuesta por quien llevaba más puntuación que era Thomas, el cual le impuso de castigo que tenía que fingir un orgasmo delante de todos.

lunes, 3 de noviembre de 2014

1er Capítulo de "El azul de la obsesión"



Capítulo 1
Una extraña noche de Navidad
Cinco años después
Ante los ojos de Thomas

Contemplé la cena que se vislumbraba delante de mí, recostado en la silla del comedor de la casa Lestinger… justo en la cabecera de la amplia mesa de caoba de seis puestos.
Jugueteaba con mi copa de vino tinto “Chateau Margaux”, un regalo de Lucian de uno de sus tantos viajes a Francia. A mi alrededor había todo tipo de platos… desde pato à L´Orange hasta pasteles de hojaldre y nueces, era realmente una mesa espectacular. Las velas adornaban todo el lugar en conjunto con las luces navideñas, dándole a la casa un especial toque familiar por demás elegante. Pero algo había cambiado este año.
Miré las sillas que adornaban como siempre la mesa alrededor de esta, las cuales se encontraban completamente vacías y suspiré algo apesadumbrado.
—¿Soledad?... solo la pasaremos tú y yo solos… así que… ¡Salud! declamé alzando mi copa, brindando con la única que me hacía compañía esa noche.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Nueva reseña



Chattanooga, Tennessee año 2.013… Un nuevo año escolar comienza en el colegio Baylor, donde jóvenes magos cursan sus estudios ante los ojos incrédulos de los invenings. Siendo este el primero y el último cursado por Thomas Lestinger, un joven versátil y por demás dominante, hijo del fallecido Rómulo Lestinger, el mago más cruel de la historia. El joven rebelde exigirá a sus tíos y tutores cursar dicho año de secundaria en su ciudad natal con un solo propósito… seguir lo que su padre había dejado inconcluso… el dominio de la raza humana.

Para Albsev Townsend, joven hetero y capitán del equipo de béisbol del colegio, también será su último año en Baylor. Es un chico jovial, dulce, amable y alegre, quien junto a Astaroth, su mejor amigo, han pasado los mejores años de su vida… ¡hasta ahora!

Ambos jóvenes se conocerán y lo que por bastante tiempo muchos trataron de evitar, será ya inevitable, demostrándonos que aunque las fuerzas del cosmo escriban un destino para ellos, solo sus propias decisiones y los actos que ejecuten en sus vidas, serán lo que en realidad sellen sus destinos.

Junto a ellos… Orión Malswen, quien demostrará que la devoción que le profiere a su primo Thomas es más que solo lealtad, haciendo de él uno de los incondicionales aliados de quien ha vuelto a Chattanooga en busca del legado que le dejó su padre, el cual fue asesinado por el padre de Albsev, quien ahora es decano en Baylor, creando no solo una nueva rebelión de magos reconocibles ante la visión de un reflejo púrpura, sino un nuevo conflicto entre las familias involucradas.

Los acontecimientos del último año del colegio Baylor serán el plato principal de una historias prohibida entre un par de jóvenes del mismo género, que tratarán de salir airosos de toda una nueva rebelión de magos que solo desean pertenecer a la raza dominante.

También estará con ellos Stephano Misaki, un joven con una particular mezcla de razas, quien hará hasta lo imposible por el amor de quien le ha odiado durante tantos años... Astaroth D. Ghauth, joven asexual con diversos conflictos emocionales.

Thomas deberá aprender que en el peligroso juego del poder no siempre gana el más cruel, sino el más astuto.



domingo, 26 de octubre de 2014

El amor más puro



Ante los ojos de Stephano

Me había sentado en las escaleras que daban a la habitación de Thomas, Astaroth y Albsev… leía deseando que quien llegara primero fuese Astaroth para comenzar con mi plan de írmele por otros medios al muchacho.
“Bingo”, solté mentalmente al ver que justo era él quien llegaba, deteniéndose en los primeros tres escalones al ver que me encontraba sentado en las escaleras.
—¿No hay sillas en el hall? —preguntó éste de mala gana, a lo que yo le respondía.
—Sí, Gomennasai [Lo siento]… es que hay mucha gente y están hablando todos a la vez, y aquí es más silencioso.
—¿Y por qué no te fuiste a tu recamara o simplemente te vas a la biblioteca?… ¿tienes que sentarte justo acá?
Era sin duda un punto a su favor, pero yo simplemente solté rápidamente.
—Tienes razón… simplemente deseaba verte.
Él comenzaba a subir las escaleras tratando de pasarme por un lado sin tocarme.
—¿Has leído alguna vez “Asesinato en el Orient Express”? —Éste me asentía subiendo las escaleras, mientras yo me levantaba rápidamente.
—¿Y qué te pareció?... yo lo terminé anoche.
Él se detenía y mirándome fijamente suspiraba como tratando de aguantarse algún insulto, respondiéndome calmadamente.
—Bueno… no extraordinario… pero bueno… no sé porque Agatha Christie se empeña en hacer todo aquel lío de parentescos para luego terminar poniendo que el asesino fue Juan de los Palotes, es decir, quien menos tenía que ver con el occiso es quien lo mata… y no hablo de esta trama en específico, sino de otras que la dama ha escrito.
Astaroth jamás había pasado de decirme una oración y cuando se extendía, era para soltarme las mil y una maldiciones que se sabía… era la primera vez que me hablaba de esa manera, sin duda se le notaba a legua que amaba debatir un buen libro.
—Pues, a mí me gustó mucho el saber que los culpables de la muerte de Ratchett fueron todos los sospechosos, ya que era una venganza… él muy maldito había matado a una niña.
A lo que Astaroth respondía bajando un escalón mientras yo me quedaba inerte en el mío, dejando que fuera él quien se moviera dándole espacio, haciéndolo sentir seguro.
—Al final también se puede debatir si hicieron lo correcto en encubrir la “justicia por mano propia” de los culpables.
A lo que yo preguntaba rápidamente.
—¿Tú qué opinas? Yo creo que fue lo correcto. —Astaroth me miraba fijamente y luego volteaba el rostro respondiéndome mientras hacía como si iba a terminar de subir.
—Lo mismo que tú, claro. —Comenzó a subir, a lo que yo le imitaba sin hacer ruido para que no se diera cuenta que lo seguía, soltándole rápidamente.
—¿Astaroth? —Él volteaba a verme ya en el pasillo mientras le respondía con una amplia sonrisa.
—Gracias. —Él fruncía el ceño mientras reacomodaba los libros que cargaba en las manos preguntando el porqué, a lo que yo le respondía comenzando a bajar lentamente.
—Porque hoy he tenido un día patético y el que me regalaras unos segundos de tu tiempo para exponer sobre el libro, pues… es sin duda un anestésico ante tanta presión.
Él me miraba sin decir nada para luego regalarme una media sonrisa, completando mi día con la cereza que le faltaba a la copa de helado con regalías que era Astaroth para mí, haciéndome sentir más que feliz.
—Voy… voy a mi habitación tengo tarea por hacer… si me disculpas.
Soltaba el chico en un tono amable, a lo que yo le asentía disculpándome por las molestias comenzando a bajar las escaleras, sintiendo que iba a explotar ante la emoción.

lunes, 6 de octubre de 2014

Los Eduardillos de "Chocolate... ¿Aque crees que sabe el pecado?"



Él se alejaba un poco de mí, escuchando como alguien abría la puerta, haciendo que Jacobo se echase aún más hacia atrás y yo apartara mis manos de su rostro, percatándome de que se trataba de Ramona.
—¿Ya se te pasó el berrinche? —Jacobo comenzaba a voltear lentamente el rostro, observando por el rabillo del ojo a la esclava que nos miraba divertida.
—Piérdete, negra. —Ramona sonreía, recostándose de la puerta, mientras yo me ruborizaba ante su rostro pícaro, aquel que me indicaba que ella sabía lo que sucedía entre Jacobo y yo… ¿Y cómo no?... ella misma había presenciado aquella declaración de amor de mi parte hacia el esclavo.
—Solo me ofrecí para venir a ver si el amo se encontraba bien o lo habías malogrado. —No sabía si eran ideas mías, pero sus palabras me sonaron a doble sentido.
—La única persona que va a salir malograda de aquí vas a ser tú si no te largas, maldito macho con tetas. —Yo apretaba los labios para no reír, al ver como ellos se trataban, haciéndome sentir mejor ante mis estúpidas sospechas de que entre ellos dos había algo más que amistad.
—Bien, me largo… me debes la apuesta —Jacobo, suspiraba tratando de controlar su mal genio, mientras que yo, aunque trataba de no ver a la cara a la esclava, sabía que todo aquello se lo estaba disfrutando—. Les diré que todo está bien, pero yo que ustedes no me tardaría mucho en salir, Matilde y Raúl recogen sus pertenencias y querrán volver a su barraca.
La esclava al fin se retiraba, mientras yo alzaba el rostro para ver de nuevo aquellos dulces ojos color ámbar que me miraban serenos, acercándose a mí muy lentamente, posando sus grandes y rústicas manos sobre mi rostro, soltándome tan cerca que nuestras narices podían rozarse entre sí.
—No sé cómo haremos esto, y no sé si usted lo desea tanto como yo, pero… —Jacobo hacía una pausa, observando mis labios, relamiéndose los suyos—…Yo lo deseo, cada gesto, cada metida de pata suya al pretender salirse del rollo que causan sus propias palabras saliendo de su boca sin detenerse a pensar, mientras me revelaba lo que sentía por mí, y ese acento español que cala hondo en mí, junto a aquella inocencia y castidad hace que lo desee cada vez más al punto de la desesperación.
Tuve que aferrarme a sus muñecas, ya que aquel arsenal de pólvora que había arrojado sobre mí, hacía estallar cada fibra de mi cuerpo al punto de sentir como mi sexo golpeaba sobre mi ropa, observando en mi mente al endemoniado Eduardillo arrojándosele con uñas y dientes a un dulce Jacobito hecho de mazapán y chocolate fundido, mientras el querubín lo jalaba por la cola, tratando de controlarle.
—No sabéis lo que eso me ha hecho sentir —le soltaba yo tratando de controlar mi agitada respiración, sintiendo como él acercaba más su rostro al mío, percibiendo el olor de su aliento, el cual olía a cacao con un toque de licor, imaginando que bebían alguna de esas bebidas alcohólicas que ellos se preparaban con aguardiente, cacao y cebada fermentada.
—¿Qué le hace sentir? —preguntaba él sin dejar de aferrarme el rostro, mientras que lo único en lo que podía pensar en ese momento era solo en una cosa.
—Me hacéis sentir unos locos e irrefrenables deseos de saber que se siente el besar a un hombre como tú, Jacobo.
No había terminado de decir aquello, cuando Jacobo arropaba mis labios con los suyos, humedeciendo los míos y sintiendo la calidez de sus carnosos labios, los cuales forcejeaban con fuerzas sobre los míos, aunque mi boca no hacía el más mínimo intento de resistirse a aquel beso, dejándose dominar por la furia desmedida con la que Jacobo poseía mi boca, en lo que parecía ser un arranque de lujuria y deseo animal, por hacerme sentir lo mucho que me deseaba.
Yo llevaba mis manos a su cintura, mientras él rodeaba mi cuello con uno de sus brazos, y con el otro me apretaba por la cintura, haciéndome sentir aquella hombría suya, la cual golpeaba la mía, haciendo que ambas se rozaran por sobre la ropa, mientras su lengua luchaba con la mía, dentro de mi boca, sin darle tregua alguna, haciendo que mis pulmones perdieran por completo aquella inercia respiratoria, haciéndome sentir mareos ante la necesidad de respirar, pero al mismo tiempo, lo que estaba sintiendo era más grande que mi cordura, y prefería morir asfixiado que alejarme de él.
Al fin era mío, al fin me entregaba lo que tanto deseaba y no iba a permitir que se me escapara justo ahora que me daba lo que mi cuerpo pedía a gritos, su lujuria y deseo carnal, acompañado con lo que mi corazón anhelaba con ansias, su amor.
Mordió mis labios, los estrujó contra los suyos, y saboreó mi lengua como se le dio la gana, yo le aferraba con fuerzas, perdiéndome en aquel beso, escuchando el crujir de la puerta, apartándonos tan bruscamente el uno del otro, que mi cuerpo sintió como si bebiera el agua más fresca y dulce, aquella que calmaba mi sed después de un día de sol inclemente, y que de golpe me arrebataran la jarra, después de simplemente probar un pequeño sorbo.

Nota del autor: El dibujo a sido creacion mía y la animación estuvo a cargo de mi sobrino Joinner Medina... Gracias Brother... quedo de lujo.

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